Los parafiscales son empleo, equidad y productividad

Los parafiscales son empleo, equidad y productividad

…. Y por lo anterior me quiero referir en particular desde el SENA al artículo de opinión que escribe el señor Guillermo Perry en la edición de Portafolio el 21 de enero del 2009 que como él mismo lo anota, basa sus apreciaciones sobre la tarea del SENA en un estudio culminado por Fedesarrollo en al año 2003, como si en estos tiempos en donde todo se mueve tan rápido, esos datos añejos sirvieran para algo.

Tengo que reconocer eso sí, que aquellos estudios , entre otros elementos, fueron muy útiles para que el actual Gobierno se propusiera reinventar el SENA desde el mismo año 2003 y para que una inmensa cantidad de funcionarios, empresarios, trabajadores y en general millones de colombianos abordaran esa tarea. En el SENA somos amigos de los estudios de impacto y por ello desde Julio de 2008 contratamos con Fedesarrollo, el desarrollo de una metodología para evaluar los resultados y el impacto de programas que tiene la entidad: Formación de técnicos y tecnólogos, Apoyo a proyectos de innovación y desarrollo tecnológico con el medio externo a la Entidad y Programa de formación especializada del recurso humano vinculado a las empresas, cuyos resultados serán públicos en este año 2009. 

Antes de sustentar la importancia de los parafiscales, no propiamente para la sobrevivencia del SENA, quiero referirme a los resultados de la Institución en este último año 2008. En reciente encuesta de la firma YANHASS, el SENA en todos los estratos y en todas las ciudades, aparece como la entidad pública con el mayor índice de favorabilidad desde el año 2005, situándose en el 92.81% para el segundo semestre del 2008. Igualmente tiene el menor índice de desfavorabilidad, que es del 6.11% en igual período. Lo anterior no es por queridos que somos, sino por ofrecer una respuesta útil y oportuna a los colombianos, empresarios y trabajadores en primer lugar. Porque esto además ratifica que si bien somos un fuerte componente de la lucha contra la pobreza y por la equidad, somos también un pilar fundamental de la competitividad de nuestras empresas y sus recursos humanos.

Durante el mismo año 2008 se respondió a los colombianos con un total de 6.043.428 cupos gratuitos en todos los programas. De ellos, 572.653 fueron cupos de programas con titulación y de ellos a su vez, 249.654 fueron cupos para técnicos y tecnólogos. En el programa nacional de bilingüismo, dedicado al idioma inglés, fueron 407.659 cupos. Y en programas en ambiente virtual, los cupos fueron 2.135.758. Lo anterior se hizo con presencia en los 1.100 municipios del país y sólo en 3 de ellos, Busbanza y Sáchica en Boyacá y Mapiripán en Meta, requirieron ser atendidos desde otras sedes del Sena.

Ahora bien, sobre el tema de los parafiscales, el desempleo y la informalidad, quiero anotar que es precisamente el empleo el resultado de una necesidad de las empresas para funcionar, operar, producir y crecer y nunca y menos en estos tiempos, una decisión sustentada en una oferta barata del recurso humano. Pareciera que hay lejanía entre los opinadores de prestigio y el ambiente que permite a las empresas la toma de sus decisiones. Y sería bueno que aquellos inventaran nuevas formas de medir y evaluar el cambio permanente y cada vez más intenso y veloz en las variables económicas, que les mueven los indicadores hacia arriba y hacia abajo sin que puedan entenderlo y menos explicarlo. Les puede ayudar a mirar siquiera un poquito acerca del avance tecnológico, las nuevas formas y tiempos de aprendizaje, las nuevas redes de trabajo y el cada vez más mandatorio escenario del emprendimiento innovador, que es una denominación más adecuada que el “cuentapropismo”, para esa nueva cultura empresarial que surge con fuerza y que responderá por los empleos que todavía algunos añoran que vengan de las actuales empresas, en eventos que lamentablemente se verán cada vez menos. La informalidad no es mala si en vez de criticarla, ayudamos todos, con el Gobierno a la cabeza, a transformarla en formalidad, en nuevas empresas.

Los empleos que los colombianos necesitan están en los nuevos desempeños que tienen que ver con las nuevas tecnologías, el diseño asistido, la animación digital, las nanotecnologías, la telemedicina, la agronómica, la bioinformática, la programación y el software, las biotecnologías y todo lo que tenga que ver con servicios de nueva generación. Y en todo lo anterior, el SENA está al día, con los mejores programas, con los mejores tutores e instructores, con las mejores alianzas en todo el mundo, con los mejores ambientes y con las mejores dotaciones de tecnología y lo mejor, para todos los colombianos, gratuitamente, para los más pobres, porque ya solidariamente trabajadores y empresarios, pagaron por ello, con los parafiscales.

Nunca, sin esta acción formidablemente solidaria puesta en marcha hace 51 años, más del 75% de la juventud colombiana podría siquiera soñar con acceder a la educación superior de calidad, que espero que el opinador de Portafolio a quien respondo, se tome el tiempo para enterarse y conocer y que de paso renueve y actualice su versión de una entidad de programitas pobres para pobres.

Hoy cada colombiano que ingresa al SENA tiene puertas abiertas para cambiar su vida y llegar lejos, sin importar de donde viene ni cuánto tiene.

Y ya en la cancha de los economistas, quiero argumentar con la mención sobre los parafiscales que hace el doctor en Economía Jorge Espitia Zamora en la edición 319 de la Revista Economía Colombiana de la Contraloría General de la República, quien concluye que “los aportes a la seguridad social, al SENA, al ICBF y a las Cajas de Compensación, son en promedio el 3,5% de los costos laborales”. La anterior afirmación está soportada en el análisis de los costos e ingresos de las sociedades, a partir de 10 mil registros administrativos de declaraciones de renta para 2003 y 2004 disponibles en la DIAN. Luego en la práctica estas cargas representan muy poco dentro de la estructura de costos de las empresas.

En sus conclusiones, el artículo de Espitia hace énfasis en tres aspectos fundamentales: i) estos aportes son fuentes que financian bienes y servicios para los trabajadores y por lo cual pueden ser considerados como parte del ingreso laboral; ii) los aportes son del orden de los 10 billones de pesos anuales y no pueden ser fácilmente reemplazados por la vía de impuestos globales o de la eliminación de exenciones fiscales; iii) las medidas que instan por eliminar los impuestos al trabajo que soportan las empresas, benefician principalmente a los grandes contribuyentes en detrimento del “principio de la mayor felicidad para el mayor número”.

Es decir, que haya parafiscales para rato, mientras haya tantos colombianos que necesitan una entidad fuerte y en constante innovación, publica y de carácter gratuito, como es precisamente el SENA.

Darío Montoya Mejía

Director Sena.

Enero 21 de 2009

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